Aunque no tenía todavía un blog donde contarlo, ya entonces -hace casi un año- el
15-M me produjo sensaciones encontradas. Había
buenas ideas, demandas justas y pertinentes y razones más que de sobra para indignarse. Pero quizás también
algo de idealismo, desorientación y errores de planteamiento. Además, la sensación general, tras las semanas iniciales y hasta el día de ayer, fue de que aquel movimiento con repercusión mundial, se fue diluyendo con el paso del tiempo para prácticamente quedar en nada.
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| Imagen de Sol, lugar emblemático del 15-M, en la jornada de ayer. Foto: Reuters. |