miércoles, 22 de junio de 2016

Ejemplo práctico

Pues nunca antes había estado tanto tiempo por aquí. Va habiendo ganas de volver, pero tiempo no tanto. Así que va un post muy, muy breve. Tanto que solo quiero dejar aquí dos capturas y, sin ir más allá -que empezaría y no paro-, decir que guarda relación con este otro post. Y que cada cual juzgue. 




lunes, 2 de mayo de 2016

Sin diálogo

Ni se sabe cuánto tiempo después -ni tampoco por cuánto tiempo- recupero hoy el resumen semanal para comentar algunas de las noticias que he visto y me han llamado al atención en los últimos días y también de una manera un poco más general, ya que ha habido muchos temas importantes sobre los que no he comentado nada en las últimas semanas. Es el caso del escenario político que se dibuja en España ante la falta de acuerdo para formar gobierno.




lunes, 25 de abril de 2016

Por los que siempre creyeron

La etapa del conocido como EuroCelta me pilló de niña. Pese a tener celtistas (y mucho) en casa y en la familia, no fue hasta los diez o doce años cuando empecé a aficionarme más allá del declararme celtista de boquilla. El primer paso fueron unas entradas regaladas en el colegio -tuvo que ser en la temporada de la segunda clasificación para Europa en la historia, en 1998 o la anterior, no lo sé a ciencia cierta- que me llevaron a Balaídos por primera vez. El caso es que después vinieron los mejores años, no solo de eliminar o golear a grandes, sino de afrontar cualquier partido con garantías, fuera contra quien fuera. Se hablaba -aunque mi memoria no alcanza, ahora lo veo a menudo tirando de hemeroteca- del Celta como candidato a todo. Y ahí ya no me perdía un partido, ya con mi primera bufanda como un gran tesoro que guardaba igual que cada entrada de partido al que iba o cada artículo celeste de los que con frecuencia regalaban con los periódicos.

Foto: Xoán Carlos Gil (La Voz de Galicia-Grada de Río).

viernes, 22 de abril de 2016

El Príncipe y los finales felices

Como seguidora de la producción desde que empezó, este miércoles no me perdí el final de El Príncipe, la serie revelación de las últimas temporadas y cuyo desenlace, por tanto, se esperaba con mucha expectación. El principal interrogante era saber si la pareja protagonista vencía el sinfín de obstáculos contra los que habían tenido que luchar desde el inicio de su historia y si por el contrario todo terminaba, como decía José Coronado que acababa todo en el barrio de Ceuta donde se desarrolla, en agua salada. Y fue esta segunda opción. 



domingo, 3 de abril de 2016

Un millón

Ya sé que es lo que suele decirse en estos casos, y que habiendo una serie en este blog especializada en muletillas y frases y palabras que cansan por su uso repetido no queda muy bien, pero es verdad que quién me iba a decir cuando empecé este blog que un día (por muy lejano que fuera) iba a alcanzar el millón de páginas vistas.


miércoles, 30 de marzo de 2016

Vacío

La sensación de perder a un ser querido que estaba cerca de ti desde siempre, desde que recuerdas, es algo especialmente inexplicable. Da igual que fuera mayor, que sea ley de vida y todas esas cosas que sí, sirven como consuelo, pero no son suficientes.

Estos días tendría que dar las gracias por el millón de páginas vistas en el blog, y lo haré, pero son momentos tristes. Mi abuela Olimpia, como mi abuelo Antonio del que estos días me acuerdo todavía más, no sabía lo que era un blog, hasta el ordenador le sonaba bastante a chino. Pero hoy desde aquí quiero recordarles y darles las gracias. Por su ejemplo, por su lucha en vidas que no fueron fáciles y gracias a la cual la mía lo ha sido mucho más, por estar ahí siempre. Por todo.






lunes, 21 de marzo de 2016

Otro 21 de marzo, otra esquela para Elenita

Tres años han pasado ya desde que descubrí en el diario 'El País' las esquelas que cada 21 de marzo José Luis Casaus dedica a su esposa fallecida, Elenita. Y no puedo falatar a la que es ya tradición de este blog de compartirla: 



domingo, 20 de marzo de 2016

Copiadores y copiados

Empiezo a escribir estas líneas sin estar del todo segura de si las publicaré. Igual no merece la pena, quizá debería guardármelo para mí. Pero como desahogo seguro que no están mal.

No me quiero poner filosófica, pero para empezar me sale escribir que vivimos en una sociedad donde aprovecharse del trabajo de los demás está a la orden del día, es lo más fácil y, muchas veces, no tiene consecuencias. Con respecto al blog -que no es a lo que me refiero hoy, pero los tiros sí van por el mismo sitio- me he quejado muchas veces de cómo me copiaban posts y me cogían fotos sin mencionar el origen. Pero luego están los que piensan que con ese detalle de "mencionar el origen" ya está todo solucionado -se cubren así las espaldas- y pueden sacar beneficio del trabajo de otros en reiteradas ocasiones y sin el mayor remordimiento de conciencia -imagino yo, vaya-.