Hace tiempo que pensaba en escribir algo sobre privacidad y usos de las redes sociales. Es un tema que me preocupa desde que empecé a usarlas y me genera, a la vez, bastantes dudas. ¿Qué compartir y qué no? ¿Con quién? ¿Uso profesional o personal?
El curso sobre empleo y redes sociales al que asistí estos días me hizo volver sobre el tema.
Suelo ser bastante cuidadosa con la privacidad en
Facebook,
seleccionando a veces que determinados contactos no puedan ver una publicación concreta y que otros -principalmente perfiles de empresas y similares a través de las que no sé quién o quiénes son las personas que van a acceder a mis contenidos- no puedan, ya por norma, visualizar ninguna. ¿Pero quién me asegura que se cumple? A veces hago "comprobaciones" con las personas más cercanas, pero tampoco eso es garantía. El caso es que
Facebook no parece muy de fiar -que si aplicaciones que pueden acceder a tus datos; insistencia para que facilites cada vez más información; una nuevo diseño, la llamada
biografía, que te invita a compartir tu vida al detalle...-, pero
prescindir de él a estas alturas tampoco me resultaría fácil, ya que a su vez cuenta con servicios que valoro positivamente.