Empiezo a escribir estas líneas sin estar del todo segura de si las publicaré. Igual no merece la pena, quizá debería guardármelo para mí. Pero como desahogo seguro que no están mal.
No me quiero poner filosófica, pero para empezar me sale escribir que vivimos en una sociedad donde aprovecharse del trabajo de los demás está a la orden del día, es lo más fácil y, muchas veces, no tiene consecuencias. Con respecto al blog -que no es a lo que me refiero hoy, pero los tiros sí van por el mismo sitio- me he quejado muchas veces de cómo me copiaban posts y me cogían fotos sin mencionar el origen. Pero luego están los que piensan que con ese detalle de "mencionar el origen" ya está todo solucionado -se cubren así las espaldas- y pueden sacar beneficio del trabajo de otros en reiteradas ocasiones y sin el mayor remordimiento de conciencia -imagino yo, vaya-.




